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jueves, 30 de mayo de 2013

No es solo el lugar, es la compañía

No pensé que fuera a tener tanta suerte. No pensé que a una semana de cumplir mi segundo mes aquí, iba a haber vivido ya tantas cosas, ni haber conocido a tanta gente. (Tan buena gente) Con quien ya bastan dos miradas para soltar una carcajada, y lo de estar sola en el culo del mundo, te hace sentir inmejorablemente acompañada. Con quien las semanas se pasan en un suspiro y los fines de semana se viven como si fueran el último. Con quien los cafés saben a sueños y la lluvia a libertad. Para quienes un hostal es el mejor palacio, porque una vez en la habitación, todas son princesas. Y fuera de ella, reinas que conquistan con su paso cada nuevo lugar a visitar. Solo es el principio de todo lo que está por llegar. El principio de una nueva historia... una historia con magia, y porqué no, sin final.





'Échale caña al vivir, que son dos días y tres cafés'

viernes, 10 de mayo de 2013

First month in England

Y de pronto, me hice mayor. Justo el día en que decidí que no quería seguir viendo la vida pasar. Exactamente en el instante que descubrí que la vida estaba hecha para mí, y no para que el tiempo corriera mientras yo lo observaba ausente bajo el edredón, esperando... yo que sé a qué estaba esperando. ¿Pretendía que mi futuro viniera a recogerme? ¿Qué quería? No lo sé. Lo único que supe entonces y sé ahora, es que nunca quise aquello de asentarme ya en una rutina cómoda, habitualmente aburrida, para esperar toda la vida a que se cumpla un pequeño o gran deseo que jamás va a llegar. Pero porque no decido arriesgar. Que no, que no. Que yo dije que era soñadora, de las de verdad. De las que se tiran a la piscina sin saber si hay agua porque el momento en el que quedas suspendida en el aire es adictivo. Riesgo, lo llaman. A mi me gustaba eso, tenía que seguir mi instinto. Así, tras muchas historias, llegué donde estoy ahora. Se puede decir que soñé alto, me ilusioné fuerte, creí a ciegas. Ser publicista estaba muy bien, pero hay tantos... que de algún modo debía empezar a forjar mi diferencia. Voy muy poco a poco, pero sé lo que hago. ¿A caso creéis que no sigo aprendiendo? Cada día. Cada autobús que cojo, me lleva a una nueva clase de creatividad, aunque os cueste creerlo. Esto despierta mi instinto creativo a mil por hora, y mis ganas de ser quien decidí ser hace cinco años ya, aumentan a la velocidad de la luz aquí también. Para crear, hay que experimentar primero, hay que empaparse y vivir. Sobre todo, vivir. Recorrer, aprender, arriesgar y equivocarse. Y creo, de verdad creo, que no estoy haciéndolo tan mal. 
Este primer mes aquí ha sido increíble. Pensé que sería duro. Para nada. Salvo 3 o 4 días contados, lo demás ha ido sobre ruedas. Me he encontrado a mi misma de nuevo, he descubierto lo que quiero y lo que no. Tengo muchas cosas claras, aunque no todas. Y sobre todo, he disfrutado. Muchísimo. He recorrido ya mil pasos de la mano de mi mejor amiga, he conocido a gente que presiento, serán importantes. He visto lugares mágicos que pienso volver a pisar tantas veces como pueda. He comenzado a perfeccionar mi inglés, de la mano de quien sí sabe. En definitiva, empiezo a tener una rutina que seguir, totalmente imprevisible desde el minuto 0 de cada día. Y eso me gusta, casi, tanto, como saber que mañana es sábado. Y cada sábado, se llama vacaciones aquí. Ya lo dije, es muy dulce. Lo es de verdad. 
Claro que os echo de menos. Echo de menos cada una de las cosas de cada uno de vosotros que jamás pensé que echaría de menos. Pero se que sois tan de verdad, que cuando vuelva, cada una de esas cosas, estarán en su sitio. Lleváis un mes demostrándolo, qué digo, ¡¡lleváis toda una vida!! Y esto solo es una fase más en mi camino. Cada uno seguimos las nuestras. Pero volveremos a encontrarnos, tan pronto como queramos. De modo que como diría mi artista, ¡seeeeeeeeeeeeguimossssssssssss! :)


martes, 7 de mayo de 2013

Carreteras

Voy en autobús, de camino a reunirme con mi mejor amiga. Fuera es todo verde. No importa si miro delante o detrás, o a cualquiera de los lados. Todo es de un verde tan intenso que dan ganas de salir a respirar profundo. Llueve, pero da igual. En un rato parará. Aun así, el verde brilla más. En mis cascos suenan Jaula de grillos, y yo, yo soy feliz. La sensación de libertad es tan inmensa, como mis ganas de utilizarla. Como ahora. Ni el cinturón de seguridad, ni los cristales empañados, pueden interrumpir esta magia. Estoy justo cómo y donde quiero estar. Y con quien. Y soy feliz. Irremediablemente feliz. Y no puedo dejar de repetirlo. Feliz feliz ¡FELIZ! No he podido evitar sacar mi cuaderno y escribir, plasmar lo dulce que es. Desear algo y tener el valor suficiente para ir tras ello. El riesgo sabe demasiado bien, la recompensa siempre supera al vértigo. Lo más maravilloso de todo es que nada ni nadie influye más que yo misma. Toda esta sensación gratificante es conmigo misma. Y de ahí mis ganas de reflejarlo aquí. Se puede. Si se quiere, se puede. Porque nadie puede herirte sin tu consentimiento, y nadie te querrá nunca más de lo que puedes llegar a quererte tú. Porque tu vida es solo tuya, y únicamente depende de ti como decidas vivirla. Regálate la mejor posible. Hazte lo más feliz que puedas. Y no dejes que nunca, nadie, te diga que no puedes con algo. VIVE, que estás aquí para ser feliz.

Escuchalos :) 
Click!
Jaula de grillos  

jueves, 11 de abril de 2013

El regalo más grande

Cuando el agobio mental parece que va a terminar con cada una de las sonrisas que el sueño que estás a punto de cumplir te ha dibujado, y los nervios creen haberse adueñado de toda situación posible, el nudo en la garganta se hace a cada segundo más insoportable, y ni siquiera sabes identificar qué es lo que necesitas... de pronto, te lo dan. En bandeja. Ellas, ellos. Los tuyos, siempre tuyos. Y tan tuyos. Tanto, que emplean cerca de dos meses para planificar, creando, apostando, creyendo, queriendo(te). Dejándose la piel por demostrar que están, y que tú aun no te has ido, pero ya te echan de menos, que son incondicionales. Sí, de pronto. De pronto un plan improvisado resulta ser el más organizado de la historia. Y las excusas más baratas... las más valiosas. Los mejores amigos y personas que existen, se reúnen por y para ti, y pintan la realidad únicamente como tú en ese momento necesitas verla. Y queriendo pero sin querer, cruzas esa puerta, y la sorpresa se hace real, el regalo más grande. Los amigos más grandes. Creo que nunca voy a saber agradecerlo suficiente, porque lo cierto es que el viernes fue posiblemente uno de los días más felices de mi vida. Porque el hecho de que 18 personas que no tienen nada que ver se pongan de acuerdo con el único objetivo de que tú sonrías, te emociones, sepas... sepas que te quieren, me parece uno de los gestos más sinceros que puede alguien llegar a recibir. Tengo una hermana que no me merezco, y unos amigos con un valor incalculable. Esto no se me va a olvidar en la vida. Me hacéis muy feliz.
Gracias, de verdad. Por tantísimo. Por quererme tanto y tan bien.
Sois magia. Y os quiero. Y ahora, más que nunca se, que a pesar de teneros a tantísimos km de distancia, estáis aquí, conmigo, y siempre.
GRACIAS GRACIAS GRACIAS CELIA, SARA, RACH, MARTA, ELE, RAQUEL, ANDREA, EDGAR, JAVI, MARÍA, ANDONI, PATRI, BELU, CLAU, CAROL, EVA, IÑAKI, LAURITA, FRANCHO. Y mil millones de gracias también Javi (Gasca) porque se que sin tu ayuda, habría sido imposibile. De verdad, ¡gracias!