Mostrando entradas con la etiqueta Nada que decir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nada que decir. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de mayo de 2012

Esa que vale un sueño

Me apetece contarle al mundo que la mayoría de mis sueños (aunque no todos) tienen o han tenido que ver con ella. Canciones y  canciones se han colado en mis dos décadas para hacerme vivir cosas realmente mágicas. He saltado en las primeras filas de un concierto sabiéndome la más afortunada del planeta por poder estar disfrutando del talento de cada grupo que he tenido el privilegio de ver.  He aplaudido hasta quedarme sin fuerza en las manos, sonriendo, sintiéndome orgullosa de lo que tenía delante. He admirado sus ganas y me he volcado con ellas, sumando todas las mías también. He comprado discos deseando que miles de personas los compraran también, he planificado éxitos y jamás... jamás he creído en fracasos. Pero sobre todo, en lo que más sigo creyendo es en ellos. En todos y cada uno de los que ya forman parte de mí, y han hecho de su música, bandas sonoras de mis días. Como Almas mudas, por poner pura velocidad en mi vida, Nada que decir, por estar siempre tan cerca de mí, Pol 3.14 por recordarme que podemos ser jóvenes eternamente, Despistaos, por estar siempre ahí, para seguir adelante. Melocos, por enseñarme que nada es imposible, Pereza, por hacerme sentir una verdadera Lady Madrid, Sidecars, por quitarme todo el miedo a decir que sí, que yo Soy fan de tí. Sin Rumbo, por hacerme soñar con carreteras de Madrid, Supersubmarina, por hacerme creer en la magia electroviral, El vicio del duende, por enseñarme a pensar siempre en un Sigo, aunque no sepa el camino, aunque se crucen mis pies. Y dejando de nombrar a muchos, que nos son menos importantes... sobre todo, y sobre todos, mi locura favorita. Una que es universal. Porque con ellos siempre sigue la fiesta. Porque... que se entere el mundo que yo bailo, pero solo si es con Capitán
Finalmente... David. La excepción que confirma mi regla. Solo es uno, pero significa como todos los demás, juntos. Porque es el  misterio que persigue mis deseos... y se enreda en mis palabras. La magia que me hace seguir en pie. Sin quien ya no puedo caminar.

Verás, la MÚSICA es mi Dios♥


domingo, 13 de noviembre de 2011

Sonreiros y deciros... que este finde con vosotros ha sido genial


Sé que normalmente hablo primero y las imágenes las enseño después. Sé que siguiendo lo que hago normalmente, habría contado primero mis dos increíbles días en Barcelona. Pero es que esto se sale de lo normal. Y por eso incluso me salto mis propias reglas en esta entrada para contar e inmortalizar lo increíblemente bien que empezó el fin de semana.
Jamás hubiera imaginado que un simple concierto pudiera llegar a ser tan especial. Ni tampoco que fuera el comienzo de algo que después haría la noche más redonda todavía. Ni que detrás de cinco músicos, hubiera cinco personas tan geniales. Ni que fuera precisamente aquí, en mi ciudad, y nosotras, tuviéramos la suerte de descubrirlo.
Este viernes pisé Zaragoza tras volver de Barcelona a las ocho y media de la tarde. Pues bien, tras una ducha fugaz, a las nueve y media ya estábamos Inka y yo volando hacia la sala Centrick, donde los chicos de Nada que decir tocaban a las diez. Nada ya es igual si ella no viene conmigo. Se ha convertido en mi fiel compañera de aventuras y de conciertos y todo lo que vivimos en cada uno, no lo cambio ya por nada del mundo.
Llegamos cuando sonaba la segunda canción y nos unimos al resto, a mi hermana y demás amigas que por supuesto, tampoco se lo habían querido perder. Estaba siendo un directo precioso y cargado de energía que animaba hasta la última persona de la sala. Estaba siendo perfecto. Pero todavía faltaba lo mejor. ¿Sabéis lo que es enamoraos de una canción? ¿Escucharla y no cansarte, apreciar cada nota, cada acorde, cada estrofa? A mí me había pasado eso con "Cerca de mí", una inédita que ni siquiera está en el CD. De pronto, se animaron a cantarla. Pero no, si yo no me animaba a subir con ellos. Tras un tira y afloja de los chicos y prácticamente toda la sala contra mí, que solo de pensarlo me moría de la vergüenza... subí. Y sin casi darme cuenta me vi sobre ese escenario, junto a Borja, y en medio de una de las canciones más maravillosas que he escuchado jamás. Eso es magia, lo aseguro. Y aquí toca mención especial para Andrea, con un enorme Gracias. Por enseñármela, por ser la primera en pedirla y por todo :)
El concierto estaba a punto de terminar. Después hubo fotos, autógrafos, atención a todas las personas que estaban allí. Presentaciones, primeras conversaciones y muuuuchas ganas de continuar con la fiesta en otra parte.
Así que eso fue lo que hicimos. Andrea, Marta, Inka y yo nos escapamos un ratin a la chupitería. Y fue genial. Después sí, después nos econtramos con los demás, con mi hermana, Claudia y Laurita, con los chicos, y todo aquel que los había acompañado. Y dio comienzo de una manera espectacular, la segunda parte de la noche.
Miles de conversaciones cruzadas, piques muuuy tontos, peinados y flequillos, fotos, bailes, carcajadas, sonrisas, regalos, paseos... fueron solo algunas de las cosas que compusieron los infinitos momentos que vivimos. Una noche diferente, especial. Una noche que fue más que suficiente para conocer la parte más humana y cercana de estos cinco loquillos. Para pasarlo tan bien, que nos muriéramos de ganas de repetir al día siguiente en el acústico que daban en Fnac. Para ir a despedirlos y ya, echarlos de menos. Porque parece imposible que pueda ser así. Pero lo és, y mentiría si no afirmara que nos han ganado a todos los que compartimos estos dos días con ellos. Ha habido un feeling increíble y un buen rollo que hace que ahora los esperemos con los brazos abiertos en su vuelta a Zaragoza, y volver así a cantar sus canciones, bailar con ellos y compartir más noches así.
Borja, Edu, Carlos, Lluis, Pedro, we love you!

¡GRACIAS por TODO!



¡Vooooooooolved pronto!