miércoles, 31 de agosto de 2011

Para siempre de tus sueños, el guardián.


Hace mucho que no hablo de él, pero es que también hace mucho que no me había parado a pensar en lo muchísimo que lo echo de menos. Su voz, su sonrisa, sus empujones a seguir soñando siempre y hasta que el alma resista. 
Tengo aproximadamente... un millón de ganas de verle de nuevo sobre un escenario. Y la idea de que va a ser dentro de muchos meses me agobia, porque podría ser mucho antes, si no tuviera unos padres tan estropeaplanes. La última vez que pude hacer una escapada para verle, fue en Lérida, el diez de marzo. Fue un viaje increible e inolvidable, al igual que el momento en el que salió sonriente de su furgoneta y se dirigió a darnos dos besos conforme su sonrisa crecía y crecía. Una vez en el concierto, su voz me volvió a enamorar, igual que lo hizo nueve años atrás, en los platós de la tele. Ahora, a punto de cumplir diez años subido en los escenarios, habiendo callado miles y miles de bocas que aseguraban que no cruzaría una década de éxito, yo me declaro mas admiradora que nunca de su brillante mirada, de su impecable sonrisa, de su inigualable forma de ser y sobre todo.... de esa voz que tan alto le ha llevado y tan lejos me lleva a soñar a mí.
Sí. Vuelvo a echarle de menos, muchísimo de menos. Y nada en este momento me haría mas feliz que poder tenerlo a poquitos metros cantando solo como él sabe hacer. Con ESA voz tan perfecta que me atrapa una y otra vez y tantas cosas inexplicables me hace sentir.
Por favor, que este loco sentimiento no se me pase nunca :) 

domingo, 28 de agosto de 2011

m de miércoles

Fuimos dos partículas diminutas cogidas de la mano paseando en el parque más bonito de la ciudad. Nuestras sonrisas juguetonas no dejaron de buscarse durante horas, hasta que se tuvieron frente a frente. Se encontraron tantas veces como quisieron, tantas como les dejamos. La gran vía se nos quedó pequeña y recogimos todas nuestras ganas en sesenta segundos que cogieron velocidad para que un bus no se escapara. Y me subí. Y después tú a un avión. Y ahora te espero mientras hago listas con todos los rincones en los que quiero perderme contigo, con las canciones que quiero enseñarte y mil cosas más. Sí... si, que aquí te espero

miércoles, 24 de agosto de 2011

London

Me escondería en Noting Hill para toda la vida. Pasearía por sus calles cada atardecer y me perdería en Portobello un día sí y al otro también. Compraría antiguedades y miles de prendas vintage, escucharía todos los vinilos de sus tiendas y los compraría después. Olvidaría que existe más mundo que el que veo, y soñaría con que un encuentro fortuíto con edificio azul o no, qué mas da, me salvara para siempre. Una vez por semana me regalaría una excursión a Candem Town, donde compraría fruta en los puestos, vería bisutería y prendas hasta hartar. Haría listas con lo más bonito para comprarlo después. Pasaría tardes enteras en Hyde park y algún que otro día entraría a Harrods a admirar nada más. Los Beatles sonarían más de tres y cuatro veces en mi propia BSO y los Rolling pondrían mi chispa más personal. Para olvidarlo todo subiría a London Eye y contemplaría las miles de vidas que se alzan ante mí...Welcome to mi dream.

Sobran las palabras :)

lunes, 22 de agosto de 2011

Cien mil bares dando vueltas, y tú y yo en esta noria

Buenos amigos, un parque y alcohol. Una historia tras otra, anécdotas y mil carcajadas. Charlas interminables, bares, bailes y más alcohol. Una ciudad de noche... y de pronto, ganas. Muchas ganas. Una escapada fugaz y... besos. Besos dulces. Miradas cómplices. Manos que se agarran con fuerza, como si sostuvieran entre ellas toda la magia de una noche de verano vivida en quince minutos. Tacones y faldas cortas pasan de largo, cigarrillos caen al suelo esperando a ser pisoteados en cualquier instante. Pero mientras, a tí y a mí nos basta con que otro beso haga de hilo conductor entre nuestras ganas y juegue. Que juegue a sus anchas.

viernes, 12 de agosto de 2011

Una sonrisa por cada canción :)


El miércoles nos fuimos a meloquear en Huesca. Hacía ya bastante que no les veíamos, desde Las fiestas del Pilar. A lo tonto casi casi es un año... y se notaba. ¡Las ganas eran inmensas! Por eso fue tan guay. Por eso y porque ellos son geniales. Sobre el escenario y sobre todo, cuando se bajan de él. Pudimos hablar con todos y echarnos unas fotos y no os podéis imaginar lo cercanos que son. Las canciones siempre me han encantado, y en directo ganan mil veces más. Hay que escucharlos detenidamente, hay que entender cada una de sus letras, hay que verles en concierto... y sobre todo, hay que lograr la oportunidad de pasar un ratito charlando con ellos. Son enormes y merecen muchísimo la pena. De verdad :) 


Gonzalo, Andrés, Manu, Jaime, Antonio... sois cinco gigantes!


lunes, 8 de agosto de 2011

DO7O82O11

Cuando te dejas llevar. Del todo y hasta el final. Prometiéndote no pensar más. Cuando no estudias pros ni contras, ni valoras el deber, más que te centras en el querer. Solo en el querer. Cuando decides rápido, sin cálculos ni hipótesis mil. Cuando das el salto al vacío, cuando experimentas algo similar a volar en paracaídas. Cuando únicamente tú eres tu propio objetivo. Solo . Cuando dejas que sean tus ganas las que conduzcan y tu cuerpo el que actúe. Entonces es cuando la adrenalina coge de la mano a la velocidad. Cuando la acción pulsa el play. Los iones positivos y negativos corren a sus puestos para que la carga de energía se note en todo tu universo. Entonces y solo entonces puedes decir que ya está. El cañón está cargado. Y entonces disparas. Y una mezcla de sensaciones indescriptibles te empapa colándose en todos tus sentidos, no dejándote percibir nada más. Y lo repites, que ya está. El tiempo se detiene unos instantes entre tú y tu espacio. No hay más que lo que ves. Nada más de lo que sientes. Te centras en tu egoísmo por un momento olvidando todo lo demás. No lo necesitas.
Y después todo debe volver a su sitio. Después todo sigue su cauce, premeditando un poquito más, pensando, calculando, estudiando. Sin olvidar que has disparado, pero escondiendo el cañón

viernes, 5 de agosto de 2011

Dejarse llevar suena demasiado bien

Y por qué pararse a planificar, cuando las cosas van bien siguiendo su cauce. Para qué. A lo mejor he llegado a ese punto en el que preparar, premeditar y predisponer, son tres palabras que se han quedado rezagadas en mi humilde vocabulario. Ahora solo dejo paso a una, una a la que llaman riesgo. Me gusta el riesgo, me gusta dejarme sorprender, me gusta no esperar absolutamente nada, ni de nadie. Y dejarme sorprender, insisto. Por la gente, por la vida, por quien me rodea. Por los besos que llegan con más fuerza cada semana, por las sonrisas cómplices que arrancan sin ningún tipo de vértigo. Por las ganas de nadar hacia delante, por lo que pueda venir. Me dejo llevar, me dejo deslizar suavemente en una inmensidad, a la que llaman vida. Y resulta muy dulce :)


miércoles, 3 de agosto de 2011

La adrenalina y la indiferencia se van intercalando

Resulta demasiado sencillo decir lo primero que te pasa por la mente cuando no te pasa nada y demasiado complicado cuando son tantas cosas las que corretean de un lado a otro en ella. Y es que cuando se vuelven incontables los días que hace que esperas algo así, lo coges con fuerza para que no se escape. Y no quieres que otras estrellas madruguen para adelantarse. Dicen que pasa así siempre y que no podemos hacer nada para que sea de otra manera, que las chispas salen de más colores cuando un primer color se atreve primero. Y que es el que menos brilla después, aunque sea el que más lo merezca. También dicen que las de colores suelen dejar huella. Y que cuanto más grande, más te acuerdas de ella, porque somos como frágiles pompas de jabón. Pero haciendo un pulso cabeza y corazón vuelves a buscar una chispa de un solo color, para que la cosa no se tuerza y nada chupe tu energía mientras descartas la opción que más te gusta por miedo a que no le guste a nadie más. Y si ese olor que tanto te gusta se vuelve indeleble, te engañarás fingiendo que no, que ya no. Que ya no te acuerdas.

 
Con lo fáciles que serían algunas cosas
 si todos tuviéramos un poquito más de azúcar en sangre
 en vez de tanto de gas.


Y sí... ?