sábado, 31 de diciembre de 2011

Dosmilonce

Ha sido un año tan bueno que no puedo dejar pasar la ocasión de hacer una pequeña mención aquí. Si ha habido cosas malas, no me acuerdo de ellas. Y es que, como dice el mejor spot que mis ojos han visto nunca "de lo único que te vas a acordar, es de las cosas buenas, no te entretengas en tonterías, que las hay..." Así es, porque solo tengo en mente ese increíble y maravilloso viaje que hice con mis amigas a París, donde me enamoré de Montmartre ya para siempre. Aquel 2º premio por nuestra campaña de publicidad 360º para Freixenet y la enorme ilusión que nos hizo recibirlo. Mi primera matrícula de honor, mi asignatura favorita, la creatividad, la universidad :). Un San Valentín diferente, las pequeñas cosas que siempre están presentes. Un video sorpresa de Belén y Busta, solamente para mí :). Un bus maño rumbo a Lérida para ver a mi ídolo. Mi primer San Pepe en el parque de atracciones con mis compañeras de locuras y el último concierto de Horas Perdidas. La magia que se respira bajo un capirote verde, entre tantos redobles y mazazos como cofrades sienten la Semana Santa. Una reunión de coraje y valor. El comienzo del final, un bucle de sentimientos que se apagan, al fín. Capitán, nuevos sueños, música, conciertos e ilusiones. Un pase a la semifinal del popyrock que después sería billete a la final. Y más tarde a la victoria :). Ganas por salir a gritar a la calle, por hacer valer nuestros derechos. Exámenes superados, fin del penúltimo curso de la universidad. Besos y sonrisas. Uno de los mejores campamentos que he vivido hasta ahora con algunas de las mejores personas que conozco. Otros besos, complicidad, pasión y desenfreno. Londres, amor por Camdem Town y más amor aun por Notting Hill. Comienzo del último curso de la universidad con clases y un profesor como el que una soñadora nata como yo, siempre ha soñado. Fiestas del Pilar, conciertos, incertidumbre y besos tan impredecibles como lo eres tú. Un viaje fugaz a Barcelona para aprender más que en todo un curso. Tener a una de las personas que más admiro profesionalmente delante. Un 11 del 11 del 11 en una de las mejores noches, con los chicos de Nada que decir. El mejor grupo por excelencia para tus oídos saca su primer disco.  Un cumpleaños que las personas que más te quieren y mejor te conocen se empeñan en hacer especial. Cartas y videos que llegan desde muy lejos cargados de cariño. Sorpresas y cafés a la hora que sea que te recuerdan que tu mejor amiga siempre va a estar ahí.  Un regalo cargado de tanta ilusión que no cabe en mil carácteres, un viaje para ver a tu ídolo en Pamplona con los corazoncicos. Una reunión de jóvenes cofrades. Más conciertos. Y una noticia inesperada que cierra el año para traer un miembro más a la familia. Y más sonrisas. Y millones de pequeñas cosas que han hecho un año tan redondo como lo es la cara de tu suerte :) Porque es cierto que hay cosas que ya no están y que echo de menos. Pero he aprendido a dejar de vivir de recuerdos y a valorar lo que tengo delante, así como a suspirar por todo lo que está por venir. Y es que, lo único que le pido al 2012 es que todo se quede como está. Que la salud no me abandone y si puede ser, traiga un poquito de amor del bueno, que me hace falta. Lo demás, está perfecto. Y si no, no hace falta que nadie traiga nada, que yo iré a buscarlo :)
Al 2011 le doy las gracias, sobre todo y además de por todos estos millones de momentos llenos de magia, por haberme hecho madurar de verdad, por haberme enseñado a valorar únicamente lo que de verdad importa, por haberme hecho diferente, por hacerme sentir especial y enseñarme a quererme. Por haberme abierto los ojos y mostrado que no es oro todo lo que reluce. Y sin más dilación...
Feliz 2012 a todos.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Almas mudas

Lo voy a decir y no voy a cortarme ni un pelo. Porque es la verdad. Porque es lo que siento. ¿A cuantos grupos sigo? ¿Cuantos grupos me enganchan con sus letras, su rock'nd roll y su magia me arrastra con su música a cualquier lugar? Muchos. Muchísimos. Algunos más que otros. Unos por unos motivos, otros por otros. Pero son un gran número los conjuntos que me hacen vibrar con sus melodías y sus directos. Y me encantan. Y les tengo un cariño infinito. Lo que pasa, es que desde hace unos cuantos años ya, ellos son mi número uno. Mi grupo favorito. Lo sé porque sus directos son lo más espectacular que he visto nunca. No los conocen millones de personas, ni de momento, llenan las salas más grandes (aunque empiezan a ello). Pero la energía que transmiten sobre un escenario sobrepasa por cuatriplicado los límites de la que puedes llegar a dejarte tú en los aplausos que merecen después. Son... algo grande. Grandes sobre un escenario, frente a un público, delante de cinco micrófonos. Son una combinación tan perfecta de ganas, buenas letras, música, gusto, energía, sobre todo energía y esas letras.. que todas las palabras se me quedan cortas para describirlos. 
Sí, admiro y quiero a muchos grupos y a sus integrantes. ¡Muchísimo! Y me muero por charlar un rato con ellos cuando los conciertos terminan, o sacarme un par de fotos. Pero con ellos no. Con ellos prefiero conservar esa magia, quedarme con la música y agarrarla bien fuerte. Son algo distinto, algo que se coló en mis oidos muy de casualidad... y que se ha convertido en (y como digo, no tengo reparo en decir) para mí, el mejor y más completo grupo que he escuchado nunca. Pensar en el concepto de buena música, pensar en un único grupo frente a todos los demás... es asociarlo instantáneamente a un nombre: ALMAS MUDAS.


jueves, 22 de diciembre de 2011

Generalizando

Perdida. Cansada. Saturada. Agobiada. Incomprendida. Harta. Sola. 
Sí, sola. Rodeada de mucha gente, pero sola. Me cuesta mucho trabajo distinguir entre lo que es de verdad y lo que se mueve por egoísmo. Pero es que, cómo no me va a costar a mí, si no se és consciente de ello.
Cada vez más me golpea esta sensación en la que parece que soy la única persona que puede pasar por encima de cualquier actitud. Que sabe y puede aguantarlo todo porque sí y hacer como si nada. Lo que pasa es que yo también tengo problemas. Pero en mi caso, si no me armo de valor para afrontarlos, la comprensión y paciencia van a seguir brillando por su ausencia. Absolutamente todo el mundo está demasiado ocupado en mirarse el ombligo. Y únicamente en el caso en el que ambos ombligos tengan un problema común, despierta un pelín el "interés". Juro que llego a sentirme estúpida. De verdad. 

Venga, repite...

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Dejar de creerse víctima de las circunstancias

He necesitado cumplir 21 años y casi casi terminar una carrera universitaria, pero acabo de aprender una de las mejores lecciones que me han dado en la vida. ¿El culpable? No tengo ningún reparo en decir que ha sido mi profesor de Habilidades directivas responsables. Y de verdad, ojalá todo el mundo en algún momento de su vida, tuviera a un docente así. Yo pensaba que este tipo de clases solo existían en las películas. Pero no. Y doy gracias a la vida o a lo que quiera que haya hecho que se cruzara en mi camino.

Y es que veréis, quizás no os habéis dado cuenta, pero todo, absolutamente todo lo que vivimos día a día, nos repercute de la manera que nosotros queremos y dejamos que nos repercuta. Nos pasamos la vida culpando a las circunstancias de lo que nos pasa. Sea bueno o malo. O regular. Siempre. Pero hoy me he dado cuenta de algo. Cada vez que nos enfadamos, cada ver que algo nos hace daño ¿Cual es el verdadero motivo? ¿Por qué nos ponemos así? ¿Quién o qué tiene la culpa?
Pues veréis... Solo y únicamente nosotros mismos somos responsables de ello. Cuando alguien se porta con nosotros de un determinado modo y sea por lo que sea... ¿por qué actuamos del modo que actuamos? ¿por qué respondemos así? ¿por qué dejamos que sin haber hecho absolutamente nada, ello nos afecte? Ya se le pasará. O no. Pero debemos pensar 3 segundos antes de actuar. Solo 3. ¿Quien tiene el problema? Es esa persona. No tú. Es esa persona a quien le le pasa algo y por lo que se comporta así. No es hacia tí a quien va dirigida su actitud. Tú solo estás ahí. Dejando o no que las acciones de un tercero te afecten. ¿Sabéis? La vida es demasiado corta para perder un único segundo enfadado, para dejar que algo te afecte cuando no tiene por qué hacerlo. Déjalo estar, pasa de ello tan olímpicamente que incluso lleguen a cuestionar tu sensatez. Ve a tu bola, ¡obvia lo que no tiene porqué hacerte daño!
Debemos aprender a dejar que las cosas que nos van a hacer sentir mal, que nos van a molestar o incomodar... nos resbalen. ¿Alguien le encuentra utilidad a hacer mala sangre solo porque sí? 
Aunque "tengas razón", de verdad... ¿ganas algo? ¿Te aporta algo? Ten muy en cuenta que nadie puede herirte sin tu consentimiento. No lo olvides ;)


"Lo único que nos impide ser protagonistas de nuestra propia vida es el miedo. Y mientras no seamos dueños de nosotros mismos, estaremos condenados a ser esclavos de nuestras circunstancias. Comprendo que no es nada fácil ser valiente. Pero para eso estamos aquí ¿no? Para superar los miedos que nos limitan a convertirnos en las personas que podemos llegar a ser. Todo se reduce a una simple decisión individual. Y lo queramos ver o no, la tomamos cada día."
EL PRINCIPITO SE PONE LA CORBATA
Borja Vilaseca

lunes, 12 de diciembre de 2011

Mi excepción, ÉL



Te diré lo que me gusta. Escribir canciones, pintar corazones, llenar mis noches con conciertos en salas pequeñas, ser lo más rock'nd roll de por aquí. Yo nací para seguir a un conjunto. Para cantar que yo solo bailo contigo en la primera fila de un concierto y soñar con carreteras de Madrid en busca de muchos más. Sentir esa magia electroviral. Da igual si llueve alrededor y no puedo cubrirme. La música me enseña que se puede querer lo que no ves. Es puro instinto, puro vicio, pura velocidad. Y es que cuando de esto se trata, imposible es no tentar a la suerte una vez más

Pero te diré algo más. También me gusta él. Él es mi excepción. No tiene nada que ver con salas pequeñas, ni con grupos de rock. Él es otra cosa. Hace diez años que me hace soñar, y que su voz me teletransporta a la paz más absoluta a la que he llegado jamás. No es como todo lo demás que sigo continuamente. No se asemeja siquiera, ni un poquito a mi universo musical, ni tampoco al resto de lo que admiro. Pero es algo que tengo ahí, y de la manera más bonita del mundo, ocupa el primer lugar. El más especial. El que me hace sonreír tanto que parece que se me pueda desencajar la mandíbula, temblar como si el frío se hubiera apoderado de mí, imaginar que absolutamente todo, es posible. Y no conforme con ello, también creerlo.
David es así. Es esa persona que pinta tu vida de todos los colores. Llegó de manera inesperada y lo cambió todo. Con él trajo a las mejores personas del mundo. Y con ellas, las mejores experiencias. No puedo llegar a describir lo feliz que me hace. Porque todos los caracteres posibles se me quedan cortos. No puedo llegar a contar lo que sentí cuando fui consciente de que lo tenía ahí, frente a frente, a escasos centímetros sus ojos de los míos, con una mirada que me daba toda la tranquilidad que me faltaba a mí. Sonrió. Y ahí me olvidé de todo lo demás. Ahí, donde empieza todo. Su sonrisa. La sonrisa que lo cura todo, de donde nace la voz más dulce, las palabras más sinceras y la persona más cercana. 

Y es que... ¿qué importa cuando crees que algo no es posible... si tus amigas estaban convencidas de que sí, mucho antes de que tú lo supieras? ¿Qué importa si tú no puedes lograr un sueño... si tus amigas están ahí siempre, para demostrarte que sí? Para acercarlo hasta tí y dejarlo sobre la palma de tu mano, para después  agarrarte bien fuerte de ella y correr juntas en busca de ese sueño. Y es que, así son ellas. Nunca voy a poder agradecerles lo suficiente a Patri y Belu, el increible regalo que me hicieron. Gracias y solo gracias a ellas, hoy estoy contando esto aquí. GRACIAS
El viaje a Pamplona fue tan perfecto como lo es cualquier experiencia con tus amigas en busca de una nueva aventura y con la BSO de la voz que más te gusta. Si ellas son mis corazoncicos... y esa BSO es David Bustamante, se roza la perfección. Y si no llega a serlo, es porque nos faltaba una! Faltaba Sarita.
Esta vez estaba super nerviosa, mucho más que otras veces. Pero ahí estaba él con su entusiasmo por darte conversación aunque no te conozca, sus ganas de hacerte sentir especial aunque ahí afuera haya miles de personas esperando lo mismo que tú y su ilusión por agradecer personalmente tanto cariño, aunque tenga que quedarse incluso después de que el centro comercial cierre. Es él. Y mi música, es su voz.

Ha sido un viaje increíble, con una compañía inmejorable. Y es que esto no se trata de ir a una ciudad únicamente a una firma de discos. Hay mucho, muchísimo más fondo detrás. Hay seis historias, una grandísima amistad que crece a pasos agigantados, una ilusión tan enorme como lo es nuestra admiración por Daivid, mil y una anécdotas que reír y ganas de cosas por ver.
Y sí. Iría a Pamplona una y mil veces si cada una de ellas voy a pasarlo la mitad de bien que esta. Iré a donde sea necesario para verlo, admirarlo y aplaudirle hasta quedarme sin fuerzas en las manos. Porque me encanta esta excepción. Porque esto es maravilloso. Y ser fan, una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida.

De verdad, GRACIAS por todo corazoncicos.
GRACIAS por tantísimoDavid. 



jueves, 8 de diciembre de 2011

Lo más Rock'nd Roll de por aquí

Solo necesitamos unos tacones tan altos como lo son nuestras expectativas en una noche donde la música y los focos que queman la pista, nos invitan a bailar. Entre nuestras manos, una cerveza arregla el mundo, y nuestras miradas, cada dos minutos se buscan, aunque en uno y medio les basta para encontrarse. Somos París en pijama, un hotel de dos estrellas y el Louvre de noche, somos Barcelona en una pasarela improvisada y una universidad de melenas largas. Tenemos el don de taladrar fondos de pantalla y hacer tantas fotografías bonitas como lacasitos caben en una tarde fría paseando por la ciudad. El dulce nos hace saladas y lo picante nos provoca. Seríamos capaces de volar hasta caer haciendo la croqueta con tal de vernos sonreír y perder todas las horas del mundo bajo apuntes tan grandes como lo que todo esto nos hace ganar después. Inventamos sílabas, palabras y formas de decir te quiero... y sí, acertaste. Esta es una de ellas. 

lunes, 5 de diciembre de 2011

Hay luz en la casa del fabricante de alas de mariposa

A veces las cosas parecen mucho más difíciles de lo que son en realidad. En este caso sucede todo lo contrario, quizás parezca fácil, quizás parezca muchas cosas... pero probablemente, la realidad apunta a que es todo lo contrario. Nada es lo que parece. Nada esta vez, se coge por el camino sencillo. Nada.
Hay demasiadas cosas que cambian a la velocidad de la luz, y estoy tan agotada por no poder pillarlas, que tengo que plantarme. Hay tantísimas cosas que no entiendo, y cada vez se suman más... que espero y espero a que como por arte de magia las soluciones llamen a mi puerta. Sabiendo que eso no va a pasar.
La solución puede que esté plantándose y dejando paso a que ese formateo haga lo que quiera con todo lo que se encuentre por aquí. Nada está en su sitio y odio con todas mis fuerzas ese querer y no poder que no hace mas que llamar a mi puerta.
Cuando pluses y más pluses se suman, cuando sientes que hay que empujar para que algo tenga sentido, quizás lo mejor sea parar y dejar que ruede solo, si es que tiene que rodar. Porque en ocasiones queremos acaparar demasiado, y es que, las cosas solo se hacen cuando algo te llama a hacerlas. No se puede tirar eternamente de algo que no fluye solo.
Yo sigo la corriente sabiendo que quiero frenar. Nunca tengo esa fuerza... pero que tengo que hacerlo. Puede que haya llegado el momento de sacarla de donde ni yo imaginaba que podría, para hacer ese reset que tanto necesito. No puedo con esta dirección. Juro que ya no puedo más.
Y siento que este es el momento. Han llegado los 21 y creo que con ellos... un gran Borrón y cuenta nueva.