viernes, 29 de abril de 2011

.

¿Y así? ¿Sin más? ¿Ya está? 
Acabo de quedarme completamente vacía. Siento que ya no tengo nada. Como si todo por lo que era feliz acabaran de arrancármelo de golpe. No sé describir lo que siento. No soy capaz. Solo sé que me duele demasiado. Yo no quería esto y ahora me siento culpable. Me odio por no poder controlarme, por no poder elegir qué sentir. Me pesa tanto todo esto que no puedo ni levantar la cabeza y mirar al frente. Pensaba que éramos más fuertes que esto. Pensaba que cinco años ganarían a un bucle de malentendidos y a un arrebato incontrolado. Pensaba que nunca iba a verme así. Y sin embargo me desquicia de tal manera lo que intuyo que va a pasar y lo que no, que se me quitan las ganas de todo. Ya sé que todo continua. Ya sé que tengo que hacerlo. Pero lo que no sé, es como.

jueves, 28 de abril de 2011

Lo que tengo yo adentro

Ha pasado demasiado tiempo. Me ha dado tiempo de quererte, de olvidarte, de volverte a querer, de ilusionarme, de creer que te perdía y de recuperarte con más fuerza que nunca, de confesarte, de querete más, de fingirte, de acostumbrarme. Sobre todo de eso.
Ha llegado un momento en el que juro que ya no sé qué es lo que debo hacer. No sé si ser solo yo y hacer únicamente lo que me piden las tripas, o si hacer caso a todos los consejos que me persiguen. No sé como continuar sin alteraciones, sin sobresaltos y sin hacernos daño.
Ya aprendí una vez a acostumbrarme. Ya sé como se hace. Y me siento totalmente capaz de volver a hacerlo. Una y cuantas veces sea necesario para mantener todo lo que hemos construido. De lo que sí que no soy capaz y tengo la total seguridad de ello, es de que no puedo alejarme de todo esto por voluntad propia. Sencillamente es que, no puedo. No. Lo siento pero no. No sé lo que es lo mejor. No lo sé. Pero no puedo. Solo sé que me imagino el transcurso de mis  semanas sin tí, tan cerca como hasta ahora, obviando eso que nos hace daño, y no puedo dar ni un paso hacia delante. Sin tí, no puedo.
Me he acostumbrado. O malacostumbrado. Pero me gusta así. Y no quiero que cambie. 
He hablado, he aclarado las cosas. Sé que a tí no. Pero me las he aclarado a mí misma. Pero una vez aquí... puedo seguir en mi lucha por sacarte de aquí dentro, sin que salgas de mí. Solo de ahí dentro. Joder, ¡tengo que poder! Tú siempre has creído en mí y en que así sería. No quiero decepcionarte. Y a mí tampoco. Solo necesito un poco más de tiempo.
Pero con tus visitas repentinas en mis mañanas, con tus llamadas cada tarde o cada noche, con las compras sin comprar, y también con las que arrasas con la tienda. También con los detalles sorpresa que solo tu y yo sabemos hacernos. Con las tradiciones, las canciones, los paseos y los cafés. Con los te quieros y los te odios, con las impuntualidades más impuntuales posibles, con las procesiones, las sonrisas y las miradas. Y los silencios. Con todo eso de lo que me es imposible desprenderme.
Me ha pasado, me ha saturado todo esto. Pero ya está. Te juro que ya está.
Ahora, solo necesito que me lo digas tú. Que ya está. Que esto solo ha sido como otras veces, como hace años. Pero que somos mucho más fuertes a esto. Dímelo, por favor.
Dime que seguiremos dibujandonos veintitrés sonrisas mínimo cada día.


miércoles, 27 de abril de 2011

Llueve

Y ahora es cuando tienes la sensación de que has cometido la cagada más grande, cuando te ahogas y es completamente imposible que nadie te saque de aqui. Porque no quieres, porque te niegas a ver lo que ha quedado. Lo has hecho. No eras capaz, ¿recuerdas? No, no lo eras. Ni lo has sido. Porque lo has hecho mal. Todo esta mal, todo todo todo.
Y es que no quiero saber qué pasa ahora, porque puede que cuando lo sepa me quede sin respiración, un poquito más. Y es un cambio demasiado brusco. Es pasar de 10000000 a 0 en cuestión de segundos y no estoy preparada para ello. No sé que hacer, qué decir ni qué pensar. No quiero moverme de mi cuarto ni alterar nada más. Acabo de quedarme vacía, ya no soy nada. Y tengo tanto miedo...
El miedo me está matando y esta sensación va a acabar conmigo. Nadie puede entenderme, nadie puede saber lo que siento. Todo lo que me has dado, todo lo que hemos vivido no deja de pasar ante mi una y otra vez a cámara rápida. Y se que eres la única persona que puede sentirlo como yo, aunque ya no sé si quieres que sea así.
Me he destrozado a mí misma en mil pedacitos y las lágrimas me impiden formarme de nuevo, diluyen cada gota de pegamento que cualquiera intente darme.

sábado, 23 de abril de 2011

magia verdiblanca

Esa sensación de nuevo. Esa sensación capaz de dejar sin palabras, de provocar a la vez sonrisas y lágrimas. De contagiar suspiros y aplausos. Capaz de hacerte soñar, admirar y enorgullecerte. Es... esa sensación.
Llega el viernes, pero no es un día más. Es viernes Santo y en breves te reunirás con un montón de gente con el mismo nudo en el estómago que tú. El cielo está nublado y hace horas que no para de llover con intensidad. En las calles todo está mojado y la gente va de lado a lado muy rápido sin detenerse a ver nada.
Tu procesión debería empezar a las doce en punto del medio día, pero todos tienen serias dudas de si va a llevarse a cabo. Ayer se suspendieron procesiones por la lluvia, y otros años ha pasado. 
Tienes dudas, estás triste y tu cara refleja decepción. Sabes que no vas a quedarte sin procesión... pero tú no quieres algo así. Tú quieres tu recorrido por las calles de tu ciudad, el de todos los años. Quieres tocar hasta que te duelan las muñecas y quieres que los pasos entren mientras tú redoblas sin parar.
Al principio todo es super confuso. Las Siete Palabras salen. Claro que salen. Y además lo hacen por la puerta grande, desde dentro. Y queda precioso. Estás segura de que el agua de fuera no se compara a la que corre por dentro de algunos capirotes. Y por eso tocas con tanta rabia. 
La procesión comienza y todos andan. El agua sigue cayendo, pero no importa. Nosotros seguimos y la gente nos mira con satisfacción. Algo que hace que tu estómago se anude más fuerte si cabe. Se llega al Pilar, entramos dentro, tocamos bajito y se predican las palabras, una tras otra. Lo cierto es que resulta un poco aburrido, pero se respira paz. Y ver tantos capirotes verdes te hace sonreír. De pronto, lo entiendes: Todo va a salir bien. Todo. Y descubres que todo estaba en tus manos. Solo tenías que creerlo.
Al terminar y salir, el sol te deslumbra e incluso te dificulta la visión. La sonrisa que nace de tus labios a continuación borra cualquier sensación anterior. Sabes que todo va a continuar como quieres.
La procesión de las Siete Palabras no había hecho más que comenzar. Un toque tras otro te llevan por las calles de tu ciudad. Finalmente llega la hora de encerrar la peana. Todo parece perfecto. Pero el toque, al poner el broche final vuelve a descolgarse. Como pasó el lunes.
Ya solo quieres una cosa. Deseas con todas tus fuerzas que el temporal se mantenga, que la procesión del Santo Entierro salga adelante. Necesitas volver a tocar, necesitas tener a todo tu alrededor a cientos de personas con tu misma sensación y sobre todo, necesitas que ese último toque que tanto te gusta, salga bien.
Te marchas a descansar unas pocas horas hasta la procesión de la tarde. Y como antes, solo tenías que creerlo. Lo haces con todas tus fuerzas... y a las seis comienzan los primeros. A las siete ya estás por allí, preparándolo todo. A las ocho todo empieza de nuevo para vosotros, para los verdes, los valientes :)
La procesión es bonita, rápida, y los toques limpios. Sabes que estás cansada, pero casi ni te acuerdas. Dos horas después ya estás a punto de volver al inicio de todo. Donde todo tendrá su fin, hasta el año que viene.
Vuelves a recordar tu deseo. Quieres que todo salga bien, quieres sentir ese escalofrio y esa descarga de adrenalina cuando crees que tus muñecas van a desencajarse de tus brazos y tus baquetas dan el ultimo golpe sordo en el parche del tambor, dejando paso al más absoluto silencio que marca el final. Entonces, todos aplauden con fuerza y ya puedes quitarte el capirote. Porque has dejado de soñar para dejar paso a la realidad. Todo ha salido perfecto. Mucho mejor incluso de como deseabas.
Miradas, besos y abrazos complices, orgullosos y felices. Una vez más, las Siete Palabras dan la talla y dejan el listón bien alto. Una vez más sientes esa sensación... esa sensación indescriptible y mágica a la vez.
Todo ha salido mucho mejor de lo que esperabas. Porque además, muy buenos amigos, conscientes de lo importante que es para tí un día así, deciden hacertelo más bonito todavía.
Gracias Sarita y Patri :)
Gracias Iñaki, pequeñajo. Eres tan increíblemente especial! :)
y Gracias, Rach :)




miércoles, 20 de abril de 2011

ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos.

Ni yo pienso lo que parece, ni vosotros sois lo que creéis. Y a lo mejor alguien se pregunta qué me lleva a estar despierta a estas horas, y qué es lo que hago escribiendo ahora. Lo que me pregunto yo es por qué rodeada de un montón de gente, me siento realmente sola. Porque estoy y sé que si me fuera, no me echarían de menos. Y porqué cuando efectivamente, así lo hago y me voy, sucede exactamente eso. A nadie le hago falta.
Y que por qué pienso eso...? Pues porque es así. Porque no soy como vosotros. Como ninguno de vosotros. Porque por mil cosas y mil circunstancias, no encajo, no disfruto, no estoy cómoda. Lo siento, pero es así. No hacéis que lo esté.
Llevo trece años tocando la felicidad con la punta de los dedos entre este ambiente, y me niego a creer que vaya a cambiar. Pero muy a mi pesar, la realidad me lo confirma cada vez, más a menudo. Solo ha habido un momento con luz en todo esto, y que de hecho, fue lo que me llevó a creer que iba a salir todo bien. Pero quizás me equivoque, quizás idealizar sea peor de lo que creía. Y yo tengo por costumbre idealizar sin parar, sin pensar en que a veces, la realidad no da para más.
Hay personas, muchísimas personas que no entienden de respeto. Que no tienen ni zorra idea de lo que esa palabra significa. Pero sin embargo, lo exigen para sí mismos después con total convencimiento de que lo merecen más que nadie. Viva la ignorancia.

lunes, 18 de abril de 2011

faros de guía

Coge aire. Respira. Repite la acción un par de veces mínimo. Qué digo. Diez veces mínimo.
 A veces el mundo se pone en tu contra y te enfadas con él y con todo el que parece que ha puesto su granito de arena para hacer que sea así. A veces buscas enormes montañas sobre las que subirte, y no te das cuenta que estás pisando ya sobre suelo seguro. A veces crees que te falta lo que más quieres, y de lo que no te das cuenta es que quien más te quiere, es quien está contigo. No busques más.
Y ahora mismo y en especial:
- Gracias enano. Por obligarme a sonreír y por devolverme las miradas que tanto echaba de menos.
- Y gracias pequeñajo. Por cruzar Zaragoza para verme 10 minutos. Por ser el más bobo de los bobos y hacerme sentir una princesa de verdad.

Por las sonrisas que no salen solas. Os quiero :)

martes, 12 de abril de 2011

¡Ya huele a Semana Santa! ❤ :)


El domingo fue el concurso de tambores en el Príncipe Felipe. Mi segundo año.Fue un día increíble, lo pasé muy muy bien. Desde las 9 de la mañana empezamos fuerte ensayando una y otra vez, hasta que nos cansamos. Y después entramos dentro. Nos tocó en seguida, porque éramos los cuartos. Aun no estaba lleno el pabellón, pero la mayoría de la gente ya había llegado. Bajo mi opinión, el toque salió perfecto. Claro que habría fallos, todos cometeríamos algún pequeño desliz. Pero no se notó :)
Después de que termináramos los de modalidad exaltación, les tocó a los de concurso. Y después otra vez exaltación. Premios y se acabó. Luego nos fuimos todos los de concurso a comer por ahí. Ahí empezaba lo bueno ^^. Después de la interminable y gran comida, fuimos a la Pasión. Cómo no, había que estrenarla. La Semana Santa está muy muy cerca. Y si todos los días son la mitad de buenos, y con la misma compañía... no puedo pedir más.
Gracias a todos por hacer del domingo un día perfecto de convivencia cofrade. Sois los mejores. Como se nota... que sois de las Siete Palabras :)
Hacía tiempo que no me sentía tan bien entre estos colores :)

http://www.youtube.com/watch?v=obLq-zhS298&feature=player_embedded#at=70

lunes, 11 de abril de 2011

No sé si quedan amigos, ni si existe el amor.

Y es que, yo ya no entiendo nada. Nada de lo que hay, nada de lo que veo, nada de lo que hubo ni de lo que creí ver. Ni me creo, ni confío en nada. Ni espero, mucho menos. No lo dije, acaso, ¿hace un montón de tiempo? ¿No dije que se había acabado lo de esperar cosas de la gente? Me encanta no hacerme caso, por lo visto. Soy estúpida y lo sé. Me doy cuenta muy a menudo últimamente. Me doy cuenta de como me estoy destruyendo por idiota. De como sigo haciendo una y otra vez lo mismo que me juré no volver a hacer. De como tropiezo con la misma, mismísima piedra miles de veces. De como dejo que me hagan daño, de como vuelvo al principio de siempre, o final, o yo que sé. Sin entender nada. Sin poder hacer nada más que callar.
Confiar, confiar, confiar. ¿Para qué? ¡Eh! ¿Para qué?
¿De verdad me merezco esto? ¿En serio?
Bf.

sábado, 9 de abril de 2011

Lluvia en las pestañas

Quiero saltar sin parar en un concierto donde el nivel de ruido multiplique el permitido. Quiero seducir con mil miradas a ese batería que hace latir su corazón al ritmo del golpe de sus baquetas, descargando la misma adrenalina que yo, mientras le observo desde mi lugar, como una groupie alocada colocada estratégicamente en las primeras filas. Quiero bailar y sostener sin cuidado mi cerveza, perderme entre la música y el rock'nd roll y cantar todas las canciones como si fueran las últimas. Quiero entrar en la noche sorda de tí y pisar todos los bares de la ciudad buscándote. Y bailar hasta que mis tacones comiencen a desgastarse. Quiero que me mires con disimulo mientras me acerco a la barra y te mueras de ganas por besarme. Quiero que desees ser la gota que resbala en mis labios tras probar la cerveza que acabo de pedir y que te las ingenies para ser el chico malo que horas después terminará robándome un beso. Quiero que mientras se cierran las persianas de los bares, a tí y a mí nos baste con el calor de nuestros labios, que se torturan traviesos negándose lo evidente. Quiero que me beses y que la luna no deje paso al sol. No hoy. Hoy quiero ser solo para tí.



viernes, 8 de abril de 2011

miente

No. Definitivamente hoy no ha sido un buen día, por mucho que me haya esforzado en que así fuera. 
Claro que es una tontería. Es la mayor chorrada del mundo que confundan tu nombre. O que por unos instantes duden sobre quien eres. Por eso intentas hacer como que no te importa, como que no pasa nada y es normal. A veces pasa. Puedes engañar a los demás, pero no a ti misma. Te ha molestado. Te ha sentado mal, porque ha sido ridículo. Porque es lo único que has esperado de él siempre. Que te recordara. Porque solo querías que se viera reconocido tu entusiasmo por estar casi siempre ahí, tus ganas y tu admiración. Porque aunque ya no sea lo que era (y no precisamente culpa tuya), has vivido muchas cosas a través de ese episodio de tu vida. Pero bah, qué mas da. Insisto, es una chorrada.
Cambiando de hemisferio, me doy cuenta de que no debería abrir la boca mas que para decir cosas positivas, cosas que solo vayan a sentar bien a la gente. Tardé en aprender a ser sincera, pero quizás debería no haber aprendido nunca. Porque la sinceridad no gusta, ni es valorada la mayoría de las veces. Al igual que debería haber aprendido a saber diferenciar en cuando a alguien le importa realmente lo que tienes que contarle o cuando hablas y lo que dices pasa como una melodía que suena de fondo. O del mismo modo, que debería haber aprendido, desde hace muchísimo tiempo ya, que no es oro todo lo que reluce, ni todo es lo que parece, ni mucho menos la gente es como crees. Cuando depositas el 100 % de confianza en una persona que no la deposita en tí, es que eres estúpida. Y yo debo serlo pero por cuatriplicado. Lo mejor de todo, es que jamás escarmiento.
Hay más, hay más. Odias. Detestas. No soportas ver mal a una de las personas que más quieres en el mundo, pero sabes que por lo menos por el momento, no debes ser un coñazo de persona, si no mantenerte al margen. Que hay personas que hablan cuando lo creen conveniente. Pero a tí te cuesta y te molesta incluso no poder ser de utilidad. Deberás aprender Ángela, deberás aprender.
Claro que hay más. Cómo no. Ya he dicho que no era un buen día. Y es que mi motor, el que me pone en marcha cuando todo lo demás está parado, se ha detenido también. Y eso si que no lo soporto. Mucho menos cuando no sé, no puedo saber qué es lo que pasa. La voz más bonita del mundo, esta noche ha decidido dejar de sonar, apagando un montón de sonrisas y lo más triste, la suya. Y cuando su sonrisa se apaga... el mundo se vuelve mucho más feo.

martes, 5 de abril de 2011

Sentirse viva.

Un fin de semana que empieza en jueves. Concretamente a las veintitrés cero cero. Indecisión, un paseo y cervezas. Que para eso valen un euro. Después buscamos la noche, cruzamos calles entre sonrisas y conversaciones inacabables. Dejamos que el cierzo nos haga cosquillas mientras cruzamos el río y fantaseamos con posibles historias sobre el puente. Llegamos a la López. Está sola para nosotros. Alcohol, música, palabras y más palabras. El tiempo está totalmente detenido. No hay prisa. No hay nadie más en el mundo que nosotros dos. Una noche bonita y a su lado. Era imposible mejorarla.


El viernes pasa desapercibido pero el sábado vuelve con magia. Una niña bonita llega de la nada para ganárselo todo. Yaiza es mi prima, pero no la conocia. ¿Un fin de semana es suficiente para querer a alguien? Sí, sí y sí. Es tan pequeña y tan guapa, tan fácil de querer. En verano volverá a casa, y pienso consentirla como nunca lo he hecho con nadie. La llevamos a ver el Pilar, la Expo... y lo que dio tiempo en tan poco. De lo que sí me ha dado tiempo ya es de echarla de menos.


El mismo sábado por la noche, mi hermana y yo nos separamos de los demás unas horitas para ir a ver a Almas mudas y Sin Rumbo en La casa del loco. He estado en muchísimos conciertos y me gustan muchísimos grupos y tipos de música, pero tengo que contaros que este, mereció la pena mucho. MUCHÍSIMO. Los dos. Pero es que Almas mudas son enormemente grandes sobre un escenario. Sus canciones son buenas, pero en directo ganan todavía más. Ni siquiera sé como se llaman cada uno de ellos, pero su música me vuelve loca. Me pone feliz, me anima a cantar, saltar, bailar... todo al mismo tiempo. No hay nada mejor que eso, que sostener una cerveza mientras cantas, aun sabiendo que por mucho que grites, nadie te oye, pero todos allí hacen lo mismo que tú. Música, rock'nd roll, aquello sí era una jaula de fiesta. En serio, buscadlos, ¡escuchadlos! --> http://www.myspace.com/almasmudasmusic


El domingo lo pasamos desde bien prontito con Yaiza y mi tío, hasta que se marcharon después de comer.
Lo dicho, en verano, mucho, muchísimo más. Y os lo contaré todo todo todo por aquí. Al igual que el resto de conciertos y de cosas bonitas.
Y mil gracias a esos 90 seguidores :) nunca pensé que lograría tantos. Ahora ¡A por los 100!