jueves, 30 de diciembre de 2010

+++






"AHORA MAS QUE NUNCA!!! GRACIAS A TODOS POR QUE NUNCA OS RENDÍS !!! Estoy muy orgulloso de contar con una familia como esta... Y siempre me siento ganador por que lo que tengo yo no lo tiene nadie... A VOSOTROS!!! FELICIDADES A SERGIO!!!"


David Bustamante

















Que llegue a hacerme sentir así; 
que yo termine por derramar una lágrima al leer esto... 
no tiene precio.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Días... ¿rojos?

Tras un día completo sin salir de casa, y para qué mentir... sin ganas de hacerlo, reflexiono sobre estas últimas veinticuatro horas. No he hecho otra cosa que dormir, comer, pasar horas con el ordenador y alguna que otra mención de trabajo de la universidad. Ah sí, y pensar. Pensar mucho, pensar demasiado. Darme cuenta de que el día de hoy no ha tenido ningún tipo de sentido.
No tiene sentido vivir sin ilusión, vivir por vivir. No quiero llegar al punto de levantarme porque sé que tengo que hacerlo. Desayunar, comer o cenar sin hambre y merendar por gula. No quiero encerrarme en casa porque mi único sentimiento desarrollado se llame pereza, o porque todo lo que me apetezca hacer se encuentre a años luz de mis posibilidades.
Yo no soy así, no soy así ni quiero serlo. Quiero sonreír y sentir que me muero de ganas de continuar luchando por lo que me apasiona, de vivir por lo que me gusta.
Pero sin embargo. No me sale. Nada de eso me sale. Así ha sido hoy, así fue ayer. No más, por favor.
Odio estar en OFF, pero tampoco sé como encenderme. No comprendo como el que se apague una ilusión, que aparentemente pintaba pequeñita, pueda repercutir de manera tan grande en mi.

martes, 28 de diciembre de 2010

Me cambiaste por alguien mejor y sentí que se iba al traste mi proyecto de color...

me arruinaste la semana, me quedé sin ilusión.

...

me dejaste con la palabra en los labios
y la palabra era
no.






Me imagino que todo esto se pasa. Me lo imagino, y más o menos, ya lo sé. Podría hacer tranquilamente una tesis a cerca de lo que conlleva. La soledad, la llamaría. Aunque claro, tendría tantas ramificaciones como sentimientos pueden llegar a acumularse en mis mejillas en una noche como esta.
Odio acostumbrarme a algo. Y estoy más que acostumbrada a esto. Sé perfectamente como me siento, como me seguiré sintiendo en un rato. Cómo serán mañana, pasado... e incluso dentro de un mes.
Los desengaños se hicieron para mí. Sé saborearlos mejor que nadie, seguro.
Sé recibirlos y tratarlos. Sé empezar, insistir y parar, hacerme daño y curarme. También sé soportar y soportar... hasta que se pasa la tormenta.
Veinte años me han enseñado que el dolor se hace llevadero siempre y cuando quieras que sea así. Me han enseñado a no hundirme en la más profunda de las miserias cada vez que algo me ha salido mal. Simplemente he mantenido mi rango de "luto" y he vuelto a sonreír otra vez. Porque la vida no está hecha para llorar penas. Que es demasiado corta como para perder el tiempo en lamentar las cosas malas.

Lo que pasa es que cada vez me pesa más ver como por muy feliz que consiga hacerme día a día, siempre hay algo que no está en mis manos, que se escapa. Que no he podido atrapar jamás y que cada día se queda más y más lejos. Tiene que ser muy bonito que alguien te quiera de verdad. Que cuando alguien te mire sienta que no puede querer más, porque si no, los sentimientos se romperían. Que cuando pronuncie u oiga tu nombre, sienta que nada tiene sentido si no existiera, y una sonrisa se dibuje en su cara a la par. Claro que tiene que serlo. Tiene que ser lo más maravilloso del mundo sentirte así de querida, admirada. Seguro, que se trata de una de las cosas más gratificantes que existe. Pero por lo que sea que es, yo no lo he vivido nunca. En veinte años, todavía no me ha tocado. Ni siquiera un poquito. Porque la única vez que lo tuve cerca, había tantas dudas ejerciendo presión en mi pecho, que nada pudo ser como debe.
No sé si es que no me lo merezco, si es que hay algo que no tengo, o que no sé proyectar lo que de verdad soy. Si es que lo tengo todo delante y no sé verlo, o qué es lo que pasa.

Pero creedme, que es espantoso, comprobar como tu último objetivo, tu ilusión más reciente... se ve apagada de un soplido en tus narices, otra vez más. Como siempre. Eliminando con él, todas las posibilidades, por remotas que fueran, que acumulabas en cada uno de los recovecos de tus sonrisas.
Todo se acaba sin haber empezado. De nuevo. Y ya no hay almacén de ilusión que valga, ni posibles tácticas que llevar a cabo todavía. Ni un leve porcentaje de éxito en el marcador de lo que "todavía puede ser posible".
Lo dicho: Todo se acaba sin haber empezado. Todo se diluye de nuevo.
Y seguimos con el tópico... "es, porque no era para tí".
Ya, claro.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Lo que tengo yo adentro.

¿Tengo que retirarme? 
¿Todavía estoy a tiempo?
No. No lo estoy.

Un día me sorprendí a mí misma interesándome por tí.
Me pregunto por qué no antes, por qué justo ahora.
Pero en lo único que no dejo de pensar, es qué tengo que hacer para que tú te fijes en mí.
No hay instante que no utilice en acordarme de tí, de tu sonrisa (que me vuelve loca), de tu voz, tus gestos... esa forma de caminar, de  escuchar, de mirar. Te sorprendería descubrir como conozco todos tus  movimientos, como los he estudiado sin querer, durante todo este tiempo. Te sorprendería descubrir cuanto me encantas. 
Has llenado todos los huecos vacíos que había en mí y ahora,  no sé como sacarte de ellos.
Pero, ¿y ahora qué? tú has hecho todo esto sin querer, y dudo que estés por la labor de que sea así.

Ahora no sé que hacer.  No sé como dar marcha atrás. 
No puedo dejar que todo esto me haga daño...
pero es que, ya no sé como remediarlo.
Ya es tarde.


Sabes... sólo pido una cosa para el 2011.
Solo una.






Ah, ¡Feliz Navidad!

martes, 21 de diciembre de 2010

Así

Sé que soy una cabeza loca. Sé que muchas veces los pajarillos que revolotean a mi alrededor me tapan el sol. Sé que debería pensar muchas veces antes de actuar y antes de decir o hacer según que cosas.
Sé que antes de comprometerme a hacer un viaje, debo tener dinero incluso de sobras para hacerlo. Sé que tarde o temprano, me daré el ostión, por no ser mas responsable. Sé que soy así... y prometo que voy a intentar con todo mi empeño cambiar a mejor.
Pero también sé que me gusta mi ingenuidad a veces, que me gusta estar un poco loca y creer que tengo el mundo a mis pies. Que me encanta imaginarme que puedo conseguir todo lo que sueño... y que algún día seré tan feliz como yo quiera. Por eso, el ir a París con cuatro personas igual de locas que yo, con las mismas ganas e ilusión por soñar hasta que el alma resista, por compartir momentos inolvidables e irrepetibles a los veinte años, es una de esas locuras que no quiero perderme por nada del mundo. Porque aunque sé que no he empezado organizandolo bien, será una de las mejores experiencias de mi vida. Y porque no sé como va a ser mi vida, pero quiero que ese viaje esté en ella.


lunes, 20 de diciembre de 2010

Te pasas la vida detrás de objetivos fallidos. Quizá fueran posibles. Pero la vida hizo que fueran justo lo contrario. Quizás por eso, cada vez que uno nuevo se sumaba a la lista para desbancar al anterior, tenía un poquito más de dificultad para ganarse mi confianza. Ha llegado un momento en el que esa pequeña posibilidad de éxito que existe a veces, se ha vuelto remota. Y sea quien sea el nuevo fichado por el azar de mis sentidos, se vuelve  una meta casi imposible de alcanzar. Por eso, después de tantos años saltando entre decepción y decepción, evitando los mayores charcos de lágrimas que pude y siempre, asomando la cabeza tras el último escalón... ya no esperaba nada. Nada.
Pero de pronto, has aparecido tú. Y aunque estabas ahí, yo no te había visto bien. De repente, te veo más que nunca. Te veo mejor que a nadie. Te siento. Pero no tengo capacidad alguna de dar más pasos de los que doy, porque un fracaso más puede dejarme completamente kao. Y aunque me gustas, y no sabes cuanto... todavía me quiero un poquito, como para no dejarme arañar más. Intento pisar únicamente sobre seguro... aunque por eso mis suelas no están ni un poquito gastadas.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Relaciones

Sin ellas estaríamos muertos. Por ellas a veces morimos.
Pierdo todo mi orgullo en según cuales. Sigo convenciéndome a mi misma de que no debería seguir insistiendo en "arreglar" algo que no tiene solución. Sin embargo, me niego a aceptar que algo que fue increíblemente bonito e intenso, se rompiera y no exista capacidad alguna de ponerle solución. Algún día, imagino, tendré que ponerle freno a mi ímpetu por querer solucionar lo insolucionable. A mi afán por estar de lado de las causas perdidas.
Porque lamentablemente, esto comienza a ser una causa perdida. Me lo han dicho por activa y por pasiva. Me lo han demostrado. Incluso él mismo. Pero unos pocos meses, pesan con muchísima fuerza en mi báscula particular. No hay nada más que hacer. Este es uno de esos casos en los que todas las opciones ya las he descartado, y en el que ya no se trata de orgullo, si no de tener un poco de amor propio. 
Me resulta lamentable que realmente no haya sucedido nada para que se haya llegado hasta este punto, que todo esté en su sitio, excepto nosotros en el nuesto. Pero como nadie da lugar a ello, y solo yo estoy aquí... es hora de irme. Porque relaciones así, por suerte o por desgracia, tengo muchas. Y porque conocidos... tengo cientos. Y quien es mi amigo, lo es para miles de cosas más. No para cuando no hay más opciones en la agenda. Y yo empiezo a notar como soy la última opción en una en particular. Y no estoy dispuesta a ello. No entiendo, insisto, el por qué. Después de todo... sigue costandome muchas idas y vueltas de olla el querer averiguar que hago o qué no, para que no quiera incluirme ni siquiera la mitad de lo que era antes en su vida. 
Pero toda paciencia tiene un límite. Y espero, esta vez sí, que la mía se haya agotado del todo.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

!!!

Alguien dijo: el corazón no miente, cuando es de verdad lo que se siente...


Si el amor ataca de repente...
 no - se - pien - sa - con - la - men - te !!!

martes, 14 de diciembre de 2010

¿Cómo se controlan los sentimientos cuando se vuelven incontrolables?
Es urgente ser valiente


(llévame a mí):$

lunes, 13 de diciembre de 2010

[!]

Creo que estoy loca




Joder, y eso que aun no te conozco.
Joder, y eso que me muero de ganas de conocerte.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Debe ser bonito...

Necesito un amor sin dudas, sin tiritas, alguien que cuando me marche me siga hasta el fin del universo, que me haga el amor contra la pared y que no se enfade si no me entiende, ni si no sé lo que quiero. Que me saque la lengua cuando me ponga tonta y me haga enmudecer, alguien que no pueda caminar conmigo por la calle sin cogerme de la mano, que me abraze fuerte haciendome sentir que sin mi se derrumba. Que no me compre con regalos pero que tenga mil detalles, que no le guste verme llorar y me haga reír hasta cuando no tengo ganas. Que de vez en cuando decida perseguirme por los bares y conocerme otra vez, que me mire, lo mire, y me tiemblen las piernas sin remedio, alguien que esté loco por mí, y no se olvide de decírmelo en los días que menos lo merezco. Que me mate a besos por la mañana y más aún por la noche, que no pueda evitar besarme en cualquier lugar, alguien que me sorprenda cada segundo y haga de los pequeños momentos una gran vida. Que no se acostumbre a mí ni deje de inventar nombres nuevos para alagarme, que me haga sentir como una princesa...


... y sobre todo que no tenga que perderme para darse cuenta de que me había encontrado.



sábado, 11 de diciembre de 2010

Amistad, sonrisas, huevos kinder, música... magia.

Hay días imprevisibles por completo. Días en los que desde que pisas el suelo con los dos pies y te pones las zapatillas nada más despertarte, hasta que vuelves a recostarte y colocar sobre tus hombros el edredón, son completamente mágicos. Aunque cuando abriste los ojos al entrar los primeros rayos de luz entre las rendijas de la persiana, no pudieras ni siquiera imaginar que podría ser "diferente", y mantenías la total convicción de que iba a ser un día más.
Pero no. De pronto, descubres como las personas que más horas pasan contigo a lo largo de tus días, hacen por ti más de lo que esperas, no se enfadan, solo corrigen. No suben el tono, solo aconsejan. No hacen otra cosa, si no regalarte más confianza. Confianza que podrías haber perdido con un chasquido de dedos, porque sabes que merecías que así hubiera sido. Pero no. No. Porque te demuestran que son tal y como esperas que sean las amigas de verdad. Esas que aparecen un día de la nada, aunque llevaran años ahí. Y entonces es cuando te preguntas qué es lo que has estado haciendo todo este tiempo sin haberlas conocido mejor antes.
Está bien escarmentar, está bien que te hagan hacerlo. Yo he aprendido. Lo aseguro.
Después continúo. Una de las mejores personas que he conocido nunca, pasa conmigo toda la mañana. La hace increíble solo con su presencia, pero no conforme con ello, sigue a mi lado por la tarde. Me hace sonreír, elimina la noción del tiempo solo con pasarlo conmigo.


Sigue, sigue... :) Nunca viene mal tomar una cerveza con una de tus mejores amigas. Es uno de esos momentos que no cambias por nada, lo compartes todo. Y pone la guinda que poquito después, la persona que cierra el círculo de la amistad, en el más claro sentido de lo que la palabra significa. Porque aparece para regalarme una noche de música, de chicas, de locuras... de MEJORES amigas :)
No podía ser más donut el día, si no hubiera completado la jornada viéndole a él de nuevo. Pero tenía que hacerlo, nunca es suficiente :) ... y nunca dejará de sorprenderme.


Las horas del día se estaban acabando, pero nuestras ganas no. Música era lo que queríamos, y música hemos tenido. La gente no tiene ni idea de la suma de notas y acordes, talento y ganas que esconde Huesca. Ojalá se cumpla aquello de que el tiempo pone todo en su lugar, y quienes valen, lleguen donde merecen :)
Yo soy afortunada, los descubrí por casualidad, pero caí en el embrujo.
Merecen la pena mucho muchisimo, pinchad aquí y comprobadlo! --> LUCCA :)

Balance: Amigos perfectos --> día redondo. 

viernes, 10 de diciembre de 2010

PRINCESAS.





Sigo buscando una sonrisa de repente en un bar, una calada de algo que me pueda colocar, una película que consiga hacerme llorar. Ahá! 

Cambiar un no me creo nada por te quiero chaval. 
Cualquier excusa, una chorrada, es buena para brindar... soltar en una carcajada todo el aire y después respirar

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Incapaz

Estas no son horas de estar despierta un día entre semana, por mucho puente que sea. No son horas de seguir pensando cómo hacer un trabajo. Ni mucho menos, de como hacer dos. Ni de seguir buscando por qués al motivo por el que no consigo entender algo que para el resto del mundo parece más o menos sencillo.
No es el momento de hacer cualquier cosa que se salga de todo este trabajo. No es el momento de nada más.
Pero cuando toca descansar, tampoco puedo hacerlo. Me agota, agobia, asfixia no entender algo. Y más, no entender algo así. Debería tenerlo claro después de todo lo que he leído, y sin embargo, cada informe que leo me confunde más. No estoy hecha para esta asignatura, no soy capaz.
Y lo peor de todo, es que esto no es algo que me perjudique a mí sola. No puedo hundirme, porque arrastro a más personas a ello. Y no puedo permitir nada de eso. Por eso todo esto pesa mucho más. Porque si por mí fuera, ahora mismo esta asignatura se llamaría Julio. Pero como no es ni por ni para mí, si no que esto es un grupo.... esta asignatura se llama jueves. Jueves 10 de diciembre. Y mientras mi grupo avanza y termina. Yo me atasco, retrocedo y confundo.
Necesito entender, necesito tiempo, necesito ganas. Y no las tengo.


:(

lunes, 6 de diciembre de 2010

Se acabó lo que se daba

He pasado un fin de semana increíble, como hacía tiempo que no pasaba uno igual. Fuera de lo común, fuera de Zaragoza. Con mis tíos y mis primos. O padrinos y amigos, como quiera llamarlo.
Desde que nací hemos pasado vacaciones, puentes, fines de semana, y viajes juntos. Hemos ido a un montón de sitios con ellos. Guardo recuerdos desde el principio de mi memoria, desde siempre. Por eso, cada vez que repetimos, vuelve a ser tan especial como la primera vez :)
Esta vez le ha tocado a Uncastillo, donde desde hace poquito, tienen una casita preciosa. Me ha encantado este comienzo de puente.
Lo peor, es que lo bueno ha acabado, y ahora toca ponerse las pilas muy mucho. El agobio viene pisándome los talones a pasos agigantados, y no puedo permitirme sacar la cabeza de los apuntes, del ordenador (si es para trabajar) y de todo lo que tengo que hacer, porque la uni lo exige. 
Angie... bienvenida a 3º.





viernes, 3 de diciembre de 2010

Para las mejores personas del universo....

No puedo dejar pasar más días sin contar la cosa más bonita que me han preparado nunca. Estaba buscando las palabras adecuadas para ello. No porque no lo hubiera contado todavía, significa que no fuera a hacerlo, ni se me hubiera olvidado. Esta es una de las cosas que no se olvidan jamás. Por mucho que pasen los años. Ni por muchas personas que entren y salgan de tu vida, vas a olvidar que un día, ellos, y solo ellos, se unieron para hacerte sonreír como la que más, para darte la sorpresa más bonita que podían darte, dejando todos sus quehaceres y obligaciones de lado, aparcando sus vidas por unos instantes, que dedicaron solo a hacerte feliz.
Porque todos y cada uno de ellos sabían que eso, y solo eso, iba a hacerme inmensamente feliz. Más que cualquier objeto material u otra cosa que ahora mismo, ni se me ocurre mencionar... porque mi sorpresa, lo eclipsa todo :) 

Muy muy engañada, el sábado por la mañana, Edgar me condujo hasta el bar "La Hora" muy cerquita de mi casa. Ingenua de mí, pensando que íbamos a desayunar...
Cuando entré hasta el fondo, no podía creer lo que estaba viendo. Mis amigos. Todos mis amigos estaban ahí. Gritando sorpresa, cantando el cumpleaños feliz, con globos, aplausos, muchas muchas sonrisas.... y tanta ilusión como yo. Y eso es lo que más me gustó. Que de verdad estaban ahí porque querían verme así, ahí.
Me regalaron un cartel enorrrrrrrrrrme con miles de fotos inmortalizando momentos. Nuestros momentos. Me regalaron miles de caras sonrientes, de palabras bonitas y de ilusión. Me regalaron el mejor día de mi vida, sin duda alguna. Y sobre todo, me demostraron que me quieren, que están a mi lado, que son capaces de muchas cosas por mí.

Gracias a todos.

Gracias CELIA, SARA, PAULA, EDGAR, INKA, MARTA, ELENA, RAQUEL, FRANCHO, SARITA, PATRI, MARÍA, ANDONI, RAQUEL.... 

¡GRACIAS!