viernes, 30 de septiembre de 2011

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Que sí, que ya se que mi entrada anterior era la idonea. Que no hago mas que contradecirme, que parece que desvarío. Que no sé lo que quiero y que lo único que parezco es una desequilibrada. Y quizás lo sea, yo que sé. Esto es más o menos como una noria. Hay veces que no quepo en mí de la alegría y otras... que doy verdadera lástima. Me sé perfectamente la teoría, sé que hay que aprovechar cada minuto en ser feliz, me paso la vida predicándolo. Pero es que, la práctica se me hace cada vez más dificil. Y no sé por que. No le encuentro una explicación coherente al motivo del porqué me siento tan mal, a porqué estoy un día en lo mas alto y el resto... toco fondo. No me conformo con nada, y no hago mas que necesitar cosas que por supuesto, no tengo. No materiales, ni mucho menos. Pero no puedo dejar de echar en falta cosas... que siento que necesito mas que nunca. Y que no están. Y me ahogo sin ellas. Y me amargo, estoy triste, amargada, sin ganas. Y sin tiempo. Y cuando lo tengo, no sé usarlo, ni con quien, ni para qué. Vivo apática y al mínimo de solución que intento ponerle... se me tuerce el plan de salvamento. Me pasaría las horas en la universidad, porque realmente es en el único lugar donde estoy agusto últimamente. No sé que me pasa, odio, os juro que odio sentirme así.

martes, 27 de septiembre de 2011

Hay clases, ...y clases.

Clases de postres, clases de sueños, de amigos y de colores. Hay clases de personas, de sonidos, de olores y clases de plantas. Y también hay clases de... clases. Clases en las que no puedes sostener los párpados abiertos durante más de cuatro minutos, clases en las que tomas apuntes sin cesar y clases en las que el profesor/a va de listillo. Clases en las que no te enteras de nada, o clases en las que aprendes un montón y no tienes nada de miedo al examen después. Pero luego... luego, y aunque parezca imposible, están las clases que da mi profesor de Habilidades directivas responsables.
Clases que comienzan en su 1º día con una fábula en la que debes averiguar que para que un ave que no quiere volar, lo haga, tan solo hay que cortar la rama. Y demostrarle que sabe volar. Clases que continúan con la pregunta más sencilla de respuesta más complicada. -¿Cual es la labor última de un directivo? - Ser feliz.
Clases en las que debemos conocernos a nosotros mismos, en las que debemos autodescubrirnos y ser sinceros. Clases con un alto nivel de participación, en las que para que puedas hablar, y él sepa tu nombre, debas tenerlo apuntado en un cartelito sobre la mesa. Clases donde plasmar en un escudo, tu pasado y tu futuro, lo que deseas. Clases en las que debes pensar en el peor momento de tu vida y comprobar como, siempre podrá suceder algo peor, o mejor, o todo lo que te ha hecho aprender o la de cosas positivas que te ha aportado. O simplemente  que el barómetro de lo bueno y lo malo... es lo más imprevisible y relativo que existe.
Clases en las que la palabra felicidad o tiempo son las protagonistas, y donde aprender a vivir, es lo más valioso que te pueden enseñar.
Por eso, hoy doy un giro en la dirección que este blog estaba tomando últimamente, y por lo tanto, también a mi cabeza. Y vuelvo a ser la yo de siempre. Porque para pensar todo un número infinito de veces, y terminar hundida en mi propia mierda, no es para lo que he venido. Porque todas esas preocupaciones y dudas que no me dejan tranquila, siempre van a tener solución, y posiblemente, mucho antes de lo que crea.
Adelante, animaros a hacer lo que tenéis que hacer, para lo que habéis venido a la vida. Que solo tenéis 28.000 días por delante para ello, y si se os ocurre desaprovechar uno solo, estaréis perdiendo vuestro tiempo. Sed felices :)

sábado, 24 de septiembre de 2011

Detrás de cada gesto hay un secreto

Aconteces en pequeñas variedades y me aceleras el pensamiento. Pretendo que el mundo no se entere y a veces, que ni te enteres tú, pero me ganas de una manera tan suspicaz que acabas con toda mi cordura incluso antes de haber empezado. No puedo echar un pulso a mi adrenalina e intentar vencerla cuando tus ojos hace rato que me han sacado ventaja con una de tus miradas, aunque haya sido tan fugaz como lo son todas las estrellas que se encienden cada vez que me rozas. No te tengo pero te busco. Y es que en alguno de aquellos asaltos a mi ingenuidad, te dejaste besos olvidados que todavía no se han desgastado y esperan a más noches intercaladas que todavía no han llegado. Ya no importa lo negra que sea la noche, porque si tus ojos aparecen de pronto, serán como luces de neón en la oscuridad. Bastará con hacer que nuestros polos opuestos se unan y nuestra cara y cruz coincidan. Una vez más. Nadie puede darme cuerda como tú.


lunes, 19 de septiembre de 2011

Doscientas mil gracias

Hoy haré algo un poquito diferente, puesto que a los 200 seguidores no se llegan todos los días. En primer lugar, debo daros las gracias. Y especialmente a quienes me leéis de verdad cada día. En realidad, hacer click en seguir este blog, no tiene mucho mérito si no vuelves a entrar nunca más en él. Por eso, esta entrada va especialmente dedicada a todas aquellas personas que cada vez que escribo, perdéis un poquito de vuestro tiempo en leerme, en reflexionar o en comentar.

Me gustaría que en la entrada de hoy quedarais reflejados todos aquellos que pasáis por aquí de vez en cuando o a menudo, no importa. Y que dejarais vuestros comentarios para conoceros, para poneros cara, nombre, avatar o nick. Para saber qué es lo que más os gusta de mi blog, o lo que menos. Qué os gustaría que apareciera, sobre qué querríais que hablara... o simplemente, que pasárais a saludar. 
Jamás creí que llegaría a tener tantos seguidores, porque básicamente, no es algo que creara con la intención de que la gente lo viera ni lo siguiera, si no porque necesitaba un rincón donde escribir y reflejar todo lo que me apeteciera. Pero poco a poco hemos ido creciendo... y es algo que está muy bien :)

Por último, y como futura publicista que soy, quiero recomendaros y hacer un poco de publi de algunos blogs que quiero que conozcáis y que si os gustan, sigáis :) ya que a mí me encantan y sobre todo, sus autoras son personitas increíbles.

1En primer lugar, quiero que conozcáis el blog de mi amiga Rach. Es un blog de moda, está empezando, ¡pero promete muchísimo! y vosotros mismos vais a daros cuenta :) http://theshirringpleat.blogspot.com/
2En segundo lugar, os quiero enseñar el blog de una de mis seguidoras más fieles desde hace mucho ya, de Mary. Escribe muy muy bien, y merece la pena que lo descubráis ;) http://capriccideldestino.blogspot.com/
3Y este, es el blog de una muy muy buena amiga que acaba de enfrascarse en una aventura increible, y que narra  aquí poquito a poquito. ¡Es muy interesante! Y seguro que en muchos despertará las ganas de volar http://aguantaunsegundoyrespira.blogspot.com/

Espero que os gusten y las sigáis :) y que por supuesto, dejéis vuestra huella por aquí.




Un besote gigante my lovers !

jueves, 15 de septiembre de 2011

Desconexión

Quizás sea cierto y es que el motivo principal de que desconfiemos de los demás, sea la poca confianza en nosotros mismos. Quizás eso lo resuelva todo. O a lo mejor solo es un plus para que se de, además, todo lo que pasa por mi cabeza últimamente. Ni sé si solo son corazonadas o si es el cúmulo de todo un mundo de sentimientos que se agolpan alrededor. ¿Me conozco a mí misma? Sé que sí. Quiero pensar que así es. Pero mientras pensaba en ello cuando me han formulado la pregunta, descubría también que no todo lo que conozco me gusta, ni todo lo que escribo es cierto. A veces proyectamos demasiado bien lo que queremos ser y se nos olvida lo que vemos en realidad cuando estamos frente a nosotros mismos en un espejo. Tampoco sé como hacer para remediar todo eso que no quiero ver. En lugar de hacia arriba, voy en dirección contraria. Y hasta nuevo aviso, tampoco tengo tiempo. Nadie tiene tiempo. 

martes, 13 de septiembre de 2011

Lo que no ves

No quiero alguien con quien compartir todo mi tiempo libre ni con quien desocupar el ocupado. No quiero alguien con quien tener que hablar por teléfono todos los días, ni tampoco todas las noches. No quiero alguien con quien sustituir mis ladies nights por cenas a la luz de la luna, ni tampoco quiero alguien que me demuestre cada dos minutos que no puede vivir sin mí. Mucho menos quiero a alguien que se cuele en todos los momentos importantes de mi vida, como tampoco quiero controlar yo los suyos. Lo único que quiero es a alguien a quien yo le importe de verdad. Alguien que no necesite decirme lo que siente mil veces, pero que a veces se le escape y me haga sonreír. Alguien que crea que mi sonrisa es una de las cosas que más merecen la pena en este mundo y sueñe con hacerme feliz. 

domingo, 11 de septiembre de 2011

Charcos

No siempre nos mantenemos en el color más bonito, ni en la nota que mejor suena. A veces estamos en grises casi negros. O en bemoles desafinados. A veces todo parece más oscuro que de normal. A veces las cosas parece que se tuercen y no logramos sacar ni un minuto del día a la luz, nada que pueda encaminarlo un poco. Solo son días, luego se pasan. Pero me pregunto demasiadas cosas cuando me encuentro en mitad de estas escalas. Me pregunto porqué me las pregunto. Las odio. No las soporto. No soporto preguntarme mil cosas que ni tienen respuesta, ni puedo encontrarla. No aguanto tener que compadecerme de mí misma y de pronto, cuando parece que todo empezaba a ir hacia delante de verdad. Odio los miedos, las dudas y los sentimientos incontrolados. Odio esta sensación asfixiante, lo que me provoca y lo que me influye. Odio no saber lo que tengo que hacer porque no tengo ni idea de lo que debo, ni de lo que quiero, ni de lo que me apetece. Odio creer que necesito cosas que no están a mi alcance, y no saber que es lo que puedo o o no puedo hacer para que lo estén. Odio sentirme perdida, no estar a gusto con nada. Y lo que más odio, es verme en mitad de este charco, así, sin más, y sin que halla llovido.
Y no, no es un buen día.

martes, 6 de septiembre de 2011

Construiré mi mundo, porque el que hay no me gusta.

Esto es bueno. Tiene que serlo. De pronto veo mil cambios en mi, en mi vida... y me gustan. Me encanta todo. Absolutamente todo. Hay cosas, muchas cosas nuevas que llegan poco a poco para quedarse durante mucho tiempo. Relaciones, oportunidades, experiencias... unas vienen, y otras, se van. Todo esto de lo que hablo contribuye a un cambio que hace tiempo buscaba, pero que no sabía ni por donde coger ni como agarrarme para que fuera real. Ahora ya lo sé. Sin darme cuenta lo he ido haciendo. Solo tenía que quererlo con todas mis fuerzas y dar pequeños pasos que me condujeran a ello.
Hay personas y personas. Personas que llevan toda la vida a tu lado y se quedarán para siempre. Las hay que llegaron y se marcharon, pasando más o menos desapercibidas, pero se marcharon. También están los que llegan para quedarse y los que pisaban muy fuerte y se diluyeron muy pronto. Los que sí que lo han hecho, han pisado hasta desgastarse... pero se han desgastado. Ahora puedo decir que sé a quien tengo a mi lado. Lo sé, y lo que quiero decir con esto es que les conozco. Y no todo lo que veo me gusta. Por eso cada cual tendrá lo que ha cultivado. 
Tengo muchas cosas, y puedo decir que están en su sitio. Mi tiempo de ahora en adelante va a quedar completamente ocupado. Acabo de introducirme en el mundo de la publicidad, hago prácticas todas las mañanas, madrugo... ¡pero no me cuesta esfuerzo! Duermo poco, pero ¡no me importa! Estoy haciendo lo que más me gusta. Y os juro que la satisfacción es inmesa. A partir del lunes, las clases vuelven, por lo que las tardes también quedarán cubiertas. Y sinceramente... tengo ganas. Tengo mil y una ganas de que mi tiempo esté ocupado, de seguir aprendiendo y de disfrutar este último año de universidad como el que más. También he pensado volver a hacer ejercicio. Volver al gimnasio de manera medianamente constante cada día después de clase. Lo que sí que he comenzado ya es a ir caminando cada mañana a las prácticas. Creo que es algo que me vendrá genial. Mi tiempo libre va a ser para mi familia, para mis amigos... y para él. No tengo ni la más remota idea de lo que va a pasar con mi vida a partir de ahora, pero al menos, entra en mis planes que las cosas vayan despacito, sin prisa... aunque sin pausa. Todo está muy bien tal y como está. Hay un orden que me gusta, y que no pienso tocar, si no que voy a dejar que la vida siga su cauce, disfrutándola todo lo que pueda y más. Solo se que todo va bien, y me encanta. Que acabo de entrar en una nueva etapa, que soy feliz, que ya no dependo de lo que siento, si no de mí misma. Que soy como quiero ser, sin importarme lo que opinen los demás. Que yo soy sincera, y que me alegro que lo que veo... no me arrastre a creer en ello más que en lo que creo yo. Que veo cosas que no me gustan... ni un pelo. Que hay comportamientos, (cada vez más), que me llevan a asquearme de mil mundos. Pero el mío sigue a contracorriente, y quien quiera que se suba. Quien no... ya puede bajarse. Que sí, que esto debe ser que estoy creciendo :)